MST Cordoba

Comunicado de prensa, género, Notas - 28 / 05

Carta abierta de Maru Acosta

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Me cansé de delegar. Yo me hago cargo, me juego.

Después de mucho darle vuelta al asunto, decidí escribir para explicar públicamente algunas cosas.

Como saben me tocó vivir una tragedia personal muy grande. El asesinato de mi hermana Paola, la situación por la que pasó Martina con menos de dos años de vida y mi familia, atravesada por un dolor que no le deseo a nadie, de verdad. Y a partir de ahí, todo fue una odisea increíble que me permitió comprobar mucho de lo que creía que pasaba, pero nunca pensé que fuera así, de semejante magnitud. La impunidad del poder, el machismo patriarcal dominante en el trato de la justicia para los que reclamamos, para las víctimas. Sus “tiempos” burocráticos e insensibles… Y mientras tanto nuestra desesperación e impotencia en horas decisivas para encontrar con vida a Paola y Martina. Yo hasta ese momento veía la violencia de género, los femicidios con preocupación, pero “de afuera”. Ahora que me tocó sufrirlo, francamente me decidí a pelearla hasta el final.

Me parece una vergüenza que en la segunda provincia del país con más femicidios, ningún legislador en Córdoba hubiera presentado un proyecto serio, de medidas concretas para declarar la Emergencia en Violencia de Género o algo que se le parezca. Mientras las cifras frías muestran que matan a una mujer cada 30 hs. Por eso, el primer paso fue elaborar colectivamente con familiares de otras víctimas, con militantes como Luciana Echevarría, con la agrupación nacional Juntas y a la Izquierda un proyecto de Ley que declare la Emergencia en Violencia de Género en Córdoba. Lo hicimos, lo presentamos, lo publicamos – hasta en diarios- y aún está sin que nadie lo debata.

Sin embargo, aunque lo decisivo es seguir movilizados y movilizadas por este reclamo, varias compañeras –y compañeros- me plantearon:” ¿Por qué no sos candidata a legisladora vos Maru? ¿Si la sufriste, si sabés de qué se trata? ¿Quién mejor que vos para encabezar ese reclamo en la legislatura por todos los derechos de género y contra la violencia machista?” Me hicieron pensar. Mucho. Siempre mi perfil fue bajo. Decidida siempre, pero nunca me gustó estar en el centro. Pero me dije: “¿Por qué no? ¿Hasta cuándo seguir delegando?”. Y acepté la propuesta de ser candidata a la legislatura de Córdoba. Sé que algunas personas, que no me conocen, ni a la organización a la que pertenezco tienen dudas o cuestionan esta decisión.

Claro, la política tradicional nos tiene acostumbrados al arribismo, a los que se pretenden “salvar” con un cargo y se corrompen. Yo pongo en juego mucho aceptando este desafío. Pero, estoy decidida a no delegar más. Criticar pero no comprometerse es habilitar que los –y las- corruptos y machistas sigan al frente. Es dejar pasar la oportunidad de que la lucha contra la violencia de género tenga una banca en Córdoba. Los cambios de fondo no son tarea solitaria.

Por eso yo aporto mi granito de arena a un proyecto colectivo con Luciana Echevarría, con Raúl Gómez, con mi querida Sofía Gatica. Y con centenares que luchamos por lo mismo. Estoy orgullosa de poder decir que no nos financia ninguna empresa ni el estado para difundir estas ideas. Es todo a pulmón. Por eso, para terminar les quiero plantear a hombres y mujeres, a estudiantes, a laburantes como nosotros, a profesionales, a jubilados a quienes compartan estas propuestas, que nos den una mano. Todo aporta, cada uno puede ser útil para que Córdoba deje de ser la capital del machismo donde los femicidios y la violencia de género, en sus casos leves y extremos, y se transforme en ejemplo de esta lucha que es de todos y todas.

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